Contraindicaciones: La sibutramine está contraindicada en personas con historial de enfermedad coronaria, arritmia cardíaca diagnosticada, hipertensión arterial no controlada o antecedentes de accidente cerebrovascular. Su uso también está contraindicado durante el embarazo, la lactancia y en menores de 18 años. No debe administrarse junto con inhibidores de la MAO ni con otros agentes serotoninérgicos, dado el riesgo documentado de síndrome serotoninérgico.
Efectos Secundarios: Los efectos adversos más frecuentes incluyen boca seca, estreñimiento, insomnio y elevación transitoria de la presión arterial. En una proporción menor de usuarios se han registrado sudoración excesiva, ansiedad y cefalea. La aparición de taquicardia en reposo o palpitaciones recurrentes obliga a suspender la administración y buscar valoración médica.
Monitoreo: Se recomienda medir la presión arterial y la frecuencia cardíaca en reposo al menos una vez por semana durante todo el protocolo. La monitorización ambulatoria de presión arterial de 24 horas (MAPA) es el método de referencia para detectar elevaciones sostenidas que no son evidentes en mediciones puntuales. Cualquier valor de presión sistólica superior a 150 mmHg de forma sostenida o frecuencia cardíaca en reposo superior a 95 lpm durante más de 48 horas obliga a interrumpir el protocolo.
PCT: La sibutramine no suprime el eje hipotálamo-hipofisario-gonadal, por lo que no requiere terapia de recuperación hormonal. Sin embargo, sí es recomendable una fase de transición nutricional tras el ciclo: mantener un déficit calórico moderado (300–400 kcal por debajo del mantenimiento) durante al menos dos semanas para evitar el efecto rebote del apetito asociado a la discontinuación del fármaco.